Somos Vibración

Cada partícula vibra. Todo es vibración. Estamos vibrando sin cesar desde siempre y por siempre. Somos parte del todo, o mejor dicho somos el Todo…Tierra-Cosmos.

Nuestra composición química, física, fisiológica se repite en un reino y en otro, minerales, plantas, animales, estrellas. Somos parte de estrellas, que raro ¿no?

Para una mente cotidiana, atrapada en el límite de lo conocido, manejada por parámetros culturales, sociales. Solo “ve” lo que conoce, solo siente lo que es sabido y permitido.

¿Qué pasa en la Expansión?

Otras leyes, otras formas, otros colores aparecen en la percepción que nos abre paso a la certeza del saber, sin opción.

Aparece una sensación, una voz, una sonrisa picara, que calma que tranquiliza. Porque marca el Ritmo justo, preciso, el que sintoniza más allá de acá.

Ritmo lento, que nos lleva al “pulso vital”. El de cada uno, el que sincroniza con lo natural y así comienza a aumentar la frecuencia de vibración.

Suave y lento, respirando a consciencia. En la inhalación, inspiración (les suena “estar inspirado”)  esta inhalación antecede a la creación. Conecto Cerebro-Corazón y creo. Soy co-creador, para que esta magia acontezca necesito tener consciencia de mi ritmo. Saber cómo Estar en él, para Ser. Cuando estoy en mi ritmo Soy.

Soy producto de la unión: cuerpo-mente-emoción.

Cuerpo: Relajado

Mente: Clara

Emoción: Tranquila

La Respiración es el vehículo para el cambio dimensional y ello acontece cuando aumento la frecuencia de vibración. Que gracioso, me lentifico fisiológicamente y se acelera la frecuencia de vibración. Y cada partícula vibra tan pero tan rápido que experimento la expansión, traspaso el límite de mi mente. Se torna en otra dimensión.

A veces uno expresa en la consciencia ordinaria: “está sobredimensionado” ¿Qué queremos decir con esto? Como que ¿se agranda? Como que ¿se expande y va más allá de lo cotidiano?

Sí, es así. Se expande y va más allá de la consciencia ordinaria, cotidiana, del día a día y entramos a recepcionar diferente.

Aparecen formas (geometría sagrada), colores, olores, imágenes -conocidas o no-, sensaciones corpóreas, extracorpóreas, visiones intrapsíquicas, intrafisicas, intraterrenas, cósmicas, ADN de personas, plantas…etc.

Al mantener la tranquilidad en la emoción, “soltando” el miedo, soltando el asombro, se activa el Ojo de la Mente: el que Ve sin Mirar. El que Sabe sin Conocer.

La vibración sigue aumentando, sonidos, olores, sabores, sensaciones que voy atravesando en la multidimension.

Esa suavidad característica de la sutileza. Lo Sutil, se hace presente acompañando la experiencia de la Consciencia de mi vibración.

¿Y todo esto para qué?

Para Sanar, Disfrutar, Equilibrar, Atravesar, Saber, Experimentar otros estados de la Existencia. Siendo y estando en otra coordenada Tiempo-Espacio.

¿Qué obtengo?

Serenidad, conexión  de mi luz, un estado increíblemente placentero de tranquilidad, comprensión, sensación de bienestar, extrema felicidad y alegría interior.

 

 

Sandra Gutierrez

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