Crear Realidad

Crear realidad es vivir la realidad. La voy viviendo, no espero que suceda. Soy protagonista.

El ocuparme de mí, me acerca a la Consciencia plena de lo que me hace bien y lo que no. El saberme creadora de mi existencia me empodera, me sitúa en mí ahora y en mis necesidades.

Tema fundamental, las necesidades ya que conocerlas, me sitúa en la Consciencia, en la claridad mental, donde conecto mi corteza cerebral. Esto me permite actuar interconectada a la red neuronal y así ir eligiendo mis prioridades. Es decir que genero un orden, uno que voy realizando a voluntad.

Es en este interjuego que voy creando mi realidad, en confianza con mis decisiones, afianzándome en mí. Experimentando la alegría al ver que mis sueños no son sueños, sino que son mi realidad. Esa que puedo intervenir o cambiar… de eso se trata Crear Realidad.

Quienes meditamos, “entregamos al Universo.” ¿A qué viene esto? ¿Cómo lo entiendo? Quiero decir que, en un estado de entrega me voy unificando y soy consciente de mi vibración. Una que va aumentando y me incita así a vaciar mi pensamiento, emoción, tensión y dolor.

Entonces, por un lado tengo en claro –desde mi hemisferio izquierdo– mis necesidades y esto, al meditar, lo entrego al Universo. Este recibe todo, a la vez que voy experimentando que soy más que este cuerpo y esta mente y esta emoción. El cuerpo se relaja, suelta y disuelve la tensión y el dolor y va expandiendo la vibración unificándome con el cuerpo etéreo/ astral. La mente y los hemisferios cerebrales, se van unificando y desde ese lugar de unión algo sucede en la captación. Entro a percibir y percibo lo que ES (veo lo que imagino, lo que creo). Al meditar, si logro sostener la vibración, conecto con toda la información que me provee el Universo. Eso se llama conectar con el Sabio que Soy.

Al desprenderme de emociones que desvían mi tranquilidad, voy disolviendo el malestar emocional (miedo, angustia, ansiedad, ese nervio interno, lo llamo yo). Esto me facilita entrar en la vibración que habilita la dimensión del Amor Incondicional. Y es desde este lugar de potencia espacial que entrego al Universo, para que esa fuerza que no está condicionada  –que también soy yo– me devuelva desde un “darme cuenta” la dirección de: por donde sigo mi camino, como construyo mi realidad. Tomo el timón y guio la nave a un destino especial, el de mi evolución personal y de la humanidad.

Eso es Crear Realidad. Entregarme al ahora confiando en mí, en mis elecciones y decisiones, que van marcando mi evolución. Al hacer lo que necesito llego fluyendo, con alegría y tranquilidad, a mi “puerto”. Para luego poder continuar hacía otro, porque la vida no se detiene y las realidades van cambiando. A la vez que mis necesidades también cambian.

 

Sandra Gutierrez

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