Reflexiones en tiempos de cuarentena

Tiempos raros, tiempos en que nos dicen cómo tenemos que “vivir “nuestras vidas: encerrados, con distanciamientos. La espontaneidad, que era parte de nuestros días y de nuestros afectos, tiene que esperar para poder manifestarse.

Impensado por nosotros, el que íbamos a vivir un tiempo de incertidumbre. Este que genera diferentes maneras de aceptar o no, de responder sea con obediencia o con rebeldía. Sea como sea que uno va pudiendo, esta bueno aprender de uno en estos tiempos, en donde descubrimos que a veces no podemos vivir y hacer en nuestra vida lo que queremos y cuando queremos

Tenemos que comprender que estamos atravesando una Pandemia, nos guste o no, es así, acá y en el mundo es así…

Diferentes herramientas nos posibilitan atravesarla de la mejor manera, aceptando que esto es algo que apareció, que desconocemos y que lo que tenemos que hacer es ACEPTAR, que por ahora nuestra vida cambió. Tomar de este tiempo… lo que cada uno pueda.

Yo en este 2020 tenía y tengo como premisa, que dirige mi vida y la guía a otros, Estar y Permanecer en la Alegría Celular, esa tranquilidad física, mental y emocional que te facilita la vida, los vínculos, te eleva el mecanismo de defensa, te mantiene sano y radiante. Porque te hace estar en tu magnetismo, en tu ritmo, en tu pulso vital… Estos eran mis pensamientos en el verano, mis planes para desplegar durante el año… y llego el coronavirus… Son estos tiempos que estamos viviendo, raros de película de ciencia ficción, lo inimaginable que es vivir en la incertidumbre, luchando con el miedo propio o ajeno, para así permanecer en mi ser.

En mí y conmigo, en ese Vacío Creativo donde cada día es un desafío. Volverme atenta conmigo, centrarme, desplegarme en mis múltiples facetas “dimensiones”,  fortalecer mis dones.

Cambio el registro de un tiempo ordenado. Por ahora, el tiempo es diferente en la intensidad   y en el orden que cada uno le da.

Comenzamos con un aislamiento obligatorio, impensable, real tomando un control sin control de la existencia.

La casa, el trabajo, la tecnología, ver gente esta prohibido, usar tapabocas, escafandras, una locura total….y así van siendo nuestros días: Privaciones, prohibiciones, falta de contactos, falta de ir o venir a donde se nos da la gana….fuerte, muy fuerte.

Digamos que el coronavirus nos ha obligado a:

  • Ir a nuestro mundo interno.
  • Conocernos, descubrirnos, soportarnos, atravesarnos.
  • El gran desafío: estar en mí y Permanecer conmigo, en la unidad, recorrerme y experimentarme.
  • Activar mi electromagnetismo y así sostener una elevada vibración.

Estar en aislamiento es como entrar a la dimensión de los Monjes, Maestros chinos, tibetanos, hindúes, chamanes…

Es

  • Entrar al Vacío, al Silencio y Ver.
  • Descubrir cómo Es lo que Es.
  • Fortalecer mis dones y practicarlos.
  • Co-crear el 2021.
  • Ordenar el día a día. Nada cambia y todo cambia.
  • Experimentar la velocidad del tiempo.

Toda esta situación nos permite este detenimiento darnos cuenta: ¿Cuál es el sentido? ¿Qué tiene sentido? ¿Cuáles son mis necesidades? Nos invita a soñar, a Ensoñar dirían los maestros o los brujos de América: estate quieto, despreocupado y ensoñá la vida que querés. No es mirar TV, PC, Netflix,  es Ensoñar… A veces pienso que la humanidad ha perdido esa capacidad del ensueño y que el coronavirus vino para obligarnos, enseñarnos, recordarnos el Arte de Ensoñar. Como también el arte de la Recapitulación, el Revisar, volver a ver experiencias del pasado  y tomar de ellas lo necesario para integrarlas a nuestro presente.

En esto de tener tiempo para ordenar, ordenar la casa, la ropa, los papeles, las relaciones, los libros, la vida. A mí, me ordenó generando en mí una posibilidad o Infinitas Posibilidades.

Este es el tiempo para eso. Esta es una forma de aprovechar estos raros tiempos. Puede que de alguna manera se haya “invitado” a la humanidad a volverse a encontrar en la Esencia de lo que somos, a la vez que revisamos cómo queremos ser, para poder usar nuestra mente y nuestro poder para cambiar y ser mejores, como personas y como sociedades.

Sin embargo la mayoría quiere, salir, escapar y quizá se están perdiendo por querer vivir “como era antes”,  la posibilidad de

  • Crear su realidad.
  • Elevar su vibración.
  • Activar su luminosidad.
  • Aprender de su ser…de ese Sabio que habita en nosotros.
  • Conectar su magnetismo.
  • Experimentar claridad y tranquilidad.
  • Abrirse a otras dimensiones.
  • Comprender que tenemos un cerebro del que usamos un pequeño porcentaje y que podemos aprender a usar más.
  • Ir hacia adentro y experimentar el fluir de la energía, que es lo mismo que decir ir hacia “afuera” y experimentar su red, “red social” , la“ red viviente.”

Mucha gente, mucha opta por la queja, el enojo, la bronca, la decepción, la tristeza, se amarga. Mucha, a mucha gente le cuesta Aceptar la Realidad. Pero, ¿qué es “aceptar la realidad”? Es comprender que nos desplegamos en un Tiempo-Espacio, este Ahora que No controlamos, sino que tan solo vivimos y que lo mejor es vivir aceptando lo que Soy y lo que Es.

Y si este tiempo es de encierro, aislamiento, distancia, lo acepto y me despliego en mis infinitas posibilidades, me descubro y me fortalezco porque como dice un libro que leí hace poco… “esto también pasará.”

Reflexiones  en mi encierro donde practico mi libertad.

 

Sandra Gutierrez

 

 

 

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